El Cerro de Monserrate, uno de los cerros Orientales más representativos de Bogotá, se alza a 3.152 metros sobre el nivel del mar en la cordillera Oriental. Junto con el cerro de Guadalupe, es considerado un símbolo protector de la ciudad. De origen sedimentario, con una antigüedad de al menos 16 millones de años y formaciones geológicas del Grupo Guadalupe del período Cretácico, Monserrate fue conocido como el Cerro de Las Nieves hasta el siglo XVII. Su basílica del Señor de Monserrate, un importante sitio de peregrinación desde la época colonial, se destaca como un atractivo natural, cultural y gastronómico, accesible a través de un sendero peatonal, teleférico o funicular.
En cuanto a su historia, el cerro forma parte de los cerros Orientales y es un elemento distintivo de la sabana de Bogotá. Durante la colonia, Gonzalo Jiménez de Quesada fundó un asentamiento español cerca del cerro, en la actual zona conocida como Pueblo Viejo. En 1620, la familia Fernández de Valenzuela impulsó la construcción de ermitas, y más tarde, Pedro Fernández de Valenzuela erigió una capilla dedicada a la Santa Cruz de Monserrate. A finales del siglo XVII, Pedro Solís de Valenzuela fundó un monasterio y mejoró el camino hacia la cima, inspirándose en los cerros de Montserrat en Cataluña. El santuario del Señor Caído de Monserrate, finalizado en 1925 en estilo neogótico, alberga una talla del Señor Caído esculpida en el siglo XVI por Pedro de Lugo y Albarracín. En 1939 se inauguró el funicular, y durante los años 60 se remodelaron las fachadas en estilo neocolonial.
En el ámbito natural, en 1992 se creó el Parque Corredor Ecológico para preservar los terrenos rurales de los cerros Orientales. Aunque la deforestación, los incendios y las especies exóticas han afectado gravemente la fauna y flora, aún subsisten ecosistemas de bosque andino, pequeños mamíferos y 58 especies de aves. Monserrate es también un lugar destacado para la práctica de deportes, gracias a su entorno natural y su aire limpio.
El acceso al cerro puede realizarse mediante tres métodos principales. El funicular opera en horarios específicos durante la semana y los fines de semana. El teleférico funciona principalmente a partir del mediodía, con variaciones según el día. El sendero peatonal está abierto al público todos los días excepto martes, con horarios delimitados para el ascenso y el descenso, y fue reacondicionado en 2017 para mejorar su seguridad y accesibilidad.