El Castillo de San Felipe de Barajas es una fortaleza, originalmente conocida como Fuerte de San Felipe de Barajas. Construido en 1536 sobre el cerro San Lázaro, fue ampliado en varias ocasiones durante el dominio español. Esta impresionante obra militar fue clave en la defensa de la ciudad frente a los continuos asedios de ingleses y franceses, como el liderado por el Barón de Pointis en 1697.
Reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984, el castillo forma parte del patrimonio cultural de Colombia. A lo largo de los siglos, ha sido restaurado y mantenido para conservar su integridad, convirtiéndose en un atractivo turístico y un escenario de eventos importantes, como la VI Cumbre de las Américas en 2012. Su ubicación estratégica, a 40 metros sobre el nivel del mar, permitía a sus defensores vigilar cualquier movimiento enemigo, brindando una ventaja táctica crucial.
A lo largo de su historia, la fortificación ha experimentado importantes restauraciones, incluyendo mejoras en la infraestructura y la implementación de un sistema de guías turísticas multilingüe para enriquecer la experiencia de los visitantes. El castillo, con sus cañones, túneles y plazas, es un testimonio de la arquitectura militar española en América y sigue siendo uno de los monumentos más emblemáticos del continente.
Además, ha recibido varios reconocimientos internacionales, como el Certificado de Excelencia de TripAdvisor y su inclusión en la lista de las siete maravillas de Colombia.